El Social nº 34 de Barcelona ha estimado íntegramente la demanda reconociendo el derecho de nuestro cliente a percibir una pensión de Gran Invalidez, tras acreditar el importante agravamiento de su estado de salud y la necesidad de ayuda de terceras personas para realizar las actividades más esenciales de la vida diaria.
Nuestro cliente ya tenía reconocida una Incapacidad Permanente Absoluta, pero el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) rechazó la revisión de grado solicitada pese al evidente deterioro de su situación clínica.
Durante el procedimiento judicial se acreditó, mediante abundante prueba médica y pericial, que el afectado presenta un cuadro clínico de extraordinaria gravedad, caracterizado por un Síndrome de Fatiga Crónica con deterioro cognitivo, patología neurodegenerativa, importantes limitaciones físicas, trastornos psiquiátricos y una pérdida muy significativa de autonomía personal. Asimismo, quedó acreditado que dispone de un 75 % de discapacidad, tiene reconocida la necesidad de ayuda de tercera persona, supera el baremo de movilidad y cuenta con un Grado I de Dependencia.
La sentencia otorga especial relevancia a las pruebas objetivas aportadas durante el procedimiento y concluye que el demandante necesita asistencia para realizar actos tan básicos como desplazarse, asearse, vestirse o preparar la comida. El propio Tribunal destaca que el uso de silla de ruedas, el índice de Barthel de 50 puntos y el conjunto de informes médicos acreditan una situación de dependencia que justifica plenamente el reconocimiento de la Gran Invalidez.
Esta resolución pone de manifiesto, una vez más, la importancia de contar con una estrategia jurídica sólida y con pruebas médicas objetivas que acrediten no solo el diagnóstico, sino también la repercusión funcional de las patologías en la vida diaria.
En Molina Advocats somos especialistas en procedimientos de Incapacidad Permanente y defendemos a personas afectadas por Síndrome de Fatiga Crónica (EM/SFC), Fibromialgia, COVID Persistente, Sensibilidad Química Múltiple, trastornos neurocognitivos y otras enfermedades incapacitantes, acompañándolas durante todo el procedimiento administrativo y judicial para obtener el reconocimiento de los derechos que les corresponden.
Enric Molina, abogado especialista en Derecho Laboral y de la Seguridad Social, dirigió la defensa jurídica de este procedimiento, logrando una nueva sentencia favorable para uno de nuestros clientes.